Este proyecto nace de una mezcla muy personal: mi gusto por el diseño editorial y mi pasión por los juegos de rol. Durante mis estudios desarrollé un ejercicio que consistía en elegir una revista existente, analizarla en profundidad y posteriormente rediseñar su portada, su identidad visual y maquetar seis páginas de un artículo que debía comenzar en página impar.
Decidí trabajar con un tema que me acompaña desde hace años: Dungeons & Dragons (D&D). Transformé el proyecto en una revista conceptual centrada en la cultura del rol, imaginada para un público joven, creativo y con sensibilidad estética.
Desde el principio supe que quería darle un enfoque visual que mezclara fantasía moderna con claridad editorial. No buscaba simplemente un ejercicio técnico, sino diseñar algo que realmente me gustaría leer.

Un objetivo claro: renovar la identidad sin perder la esencia
El proyecto requería un análisis completo del medio: estudiar su tono, el lector ideal, la coherencia editorial y la manera en que una revista especializada presenta su información. A partir de ese análisis establecí el objetivo principal: crear una portada con una jerarquía sólida y una identidad visual consistente, y acompañarlo con una maquetación interior funcional, atractiva y cómoda de leer.
Aunque el ejercicio pedía únicamente la maquetación de un artículo, amplié el contenido añadiendo pequeñas secciones y textos de apoyo. Quería construir una narrativa visual real que representara tanto lo que es D&D como el tipo de revista que consumiría un lector implicado en el hobby.
Investigación y análisis: comprender para diseñar mejor
Antes de empezar a diseñar, trabajé un análisis DAFO y definí el público objetivo. Me ayudó a entender no solo a quién iba dirigida la revista, sino cómo debían sentirse sus páginas: cercanas, inspiradoras y con una estética clara.
Imaginé a un lector tipo —joven, creativo, conectado a la cultura del rol— que busca orientación y entretenimiento, pero también claridad. Para él diseñé una línea editorial que combinara información práctica con contenido cultural y visualmente estimulante.
La revista debía sentirse como un espacio donde aprender, descubrir y conectar con otros jugadores. Ese punto de partida guió todas las decisiones posteriores.
Identidad visual: fantasía moderna con carácter editorial
Para la parte visual trabajé una combinación de referencias de ilustración fantástica y una estructura editorial equilibrada. Utilicé la tipografía Yrsa, que aporta esa mezcla entre lo clásico y lo contemporáneo que encaja tan bien con el universo de D&D.
También elaboré un moodboard con referencias de estudios e ilustradores como Rogier van de Beek, Pixoloid Studios o Party Lead Digital. Buscaba ese estilo atmosférico, narrativo y ligeramente oscuro que caracteriza al rol, pero filtrado a través de una mirada actual.
La identidad se construyó desde ahí: un logotipo rediseñado, una paleta cromática con contrastes muy marcados y una presencia clara de ilustración como eje expresivo.
La portada: introducir al lector en la aventura
La portada debía funcionar como carta de presentación. Trabajé la jerarquía visual combinando el nuevo logotipo, la fecha, el número de ejemplar y los temas principales del número.
Quería que cada elemento tuviera un lugar preciso, sin sobrecargar, pero transmitiendo la riqueza del contenido. La composición plantea una estética fantástica limpia y accesible, pensada para invitar a nuevos jugadores y, al mismo tiempo, atraer a quienes ya forman parte de la comunidad.
Los temas destacados recorren desde explicaciones introductorias (“¿Qué es D&D?”, “¿Cómo se juega?”) hasta secciones más especializadas, entrevistas y reflexiones sobre la cultura del rol. La portada actúa como un resumen perfecto del espíritu aventurero y creativo de la revista.
La maquetación interior: ritmo, claridad y narrativa visual

El artículo interior —compuesto por seis páginas— me permitió desarrollar una maquetación más completa. Organicé el contenido en secciones claras que abordan desde las bases del juego hasta aspectos culturales y entrevistas reales, como la conversación con TravelerOmega y su sistema “La Guía Gloriosa”.
Trabajé con una retícula flexible, alternando entre dos y tres columnas según el tipo de contenido. La idea era mantener un ritmo visual dinámico, donde el lector pudiera navegar con facilidad. Citas, ilustraciones y elementos gráficos se integran dentro de la página con coherencia; nada es decorativo, todo cumple una función narrativa.
La jerarquía tipográfica guía la lectura sin esfuerzo, y el color ayuda a diferenciar secciones sin romper la unidad del conjunto. Para mí, el mayor reto fue equilibrar lo estético con lo funcional, buscando esa sensación de revista profesional completamente viva.
Un proceso centrado en el usuario final
A lo largo de todo el proyecto trabajé desde una perspectiva muy centrada en el lector. Imaginé a jóvenes jugadores descubriendo el mundo del rol a través de esta revista, buscando explicaciones claras, contenido de calidad y un diseño que realmente los acompañase.
Por eso investigué referentes editoriales reales, analicé publicaciones especializadas y estudié cómo se comporta la comunidad gamer en redes y espacios de divulgación.
Fue un proceso de diseño, pero también de entendimiento: qué necesitan, cómo consumen contenido y qué hace que un diseño editorial resulte atractivo y memorable.
El resultado: una revista coherente, moderna y con identidad propia
El resultado final es una revista conceptual que combina identidad, dirección de arte y maquetación en un conjunto coherente. Me permitió trabajar de forma integral: desde el análisis y la estructura editorial hasta la creación visual y la edición de textos.
Es un proyecto que disfruto especialmente porque reúne varias partes de lo que soy como diseñadora: sensibilidad estética, interés por la narrativa visual y una conexión muy personal con el contenido.
A día de hoy sigue siendo una de las piezas de mi portfolio que mejor representan mi forma de trabajar: diseño desde la emoción, cuido cada detalle y siempre busco que cada proyecto tenga una voz clara y auténtica








